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» Artículos Publicados » 7 de abril de 2017: Día Mundial de la Salud | DEPRESIONES…

7 de abril de 2017: Día Mundial de la Salud | DEPRESIONES…

Psicóloga Alicia Beatriz Parizzi. Mat. 1317.
Profesora del postítulo en Desarrollo Temprano de Fac. de Psicología. UNR.
Psicóloga de I.L.A.R. (Instituto de Lucha Antipoliomelítica de Rosario).

 

Actualmente las estadísticas, como también la OMS plantean que la depresión ocupa un lugar importante en la demanda de atención de los servicios de Salud y se supone que se incrementará en corto tiempo. Lo cual no se convierte en un tema menor.

Hablamos de depresiones teniendo en cuenta al sujeto en su singularidad, tomando su historia personal y los avatares en su devenir subjetivo. En este contexto, es necesario ubicarlo en una zona donde la propia subjetividad es producto de la intersubjetividad y de un contexto socio histórico.

El sujeto se encuentra inmerso en una cultura determinada, que lo significa, afectando su constitución como tal, sus proyectos, sus ideales, su consistencia narcisista. Incidiendo en la estructuración del yo su ideal. Vivimos en una época donde se rechazan las certidumbres trasmitidas en ámbito generacional “siempre se hizo así”. No siempre para reemplazar esta certeza por la libertad de la búsqueda, ese es el problema. El sentimiento de estima deviene precario al perder el anclaje cultural, favorece a los colapsos narcisistas, cuando se vive en un mundo inestable, hecho de trayectorias inciertas. El yo parece pulverizado, sin fijación, sin referencia. El yo queda en una disponibilidad pura adaptada a los medios de comunicación. (Facebook, tendencias, etc.) El hombre contemporáneo busca desesperadamente resguardar su autoestima.

No es difícil no deprimirse en una sociedad del “pum para arriba”, no entrar en pánico cuando cada elección pareciera jugarse al todo o nada, éxito o fracaso. Cómo elaborar los duelos en un contexto de inmediatez? Se transcurre en un presente sin tiempo, de una permanente satisfacción desechable y renovada. El sujeto tiene que ser autónomo e independiente, depende enteramente de sí, manager de sí mismo, la variabilidad de su entusiasmo permanece articulado al logro siempre inestable de un ideal de éxito. El triunfador puede experimentarse derrotado al abrir y cerrar de ojos.

Hay una declinación de función paterna, declive de la institucionalidad. Se desgarra la trama simbólica, que lo hace depositario de un legado. Vivimos en una cultura signada por la indiferencia, la agresión, sensorialidad sin idea, la falta de ternura.

La consigna es “pasarla bien”. En eso en muchas ocasiones se pone en juego la vida por incurrir en prácticas que ni siquiera han sido elegidas libremente. Cuando sucede algún accidente se pone en peligro la diversión, la reacción ante ese mismo es tardía e irracional. La falta de protección frente al peligro, la indiscriminación en sus actos, entre otros en todo tipo de consumo. Nos llevan a pensar en alteraciones importantes del psiquismo, como las depresiones caracterizada, por el vacío, sopor, apatía.

En nuestra clínica, los motivos de consulta que aparecen con más frecuencia son: tristeza, sensación de vacío, apatía, ansiedad, tensión, irritabilidad, inhibiciones, baja tolerancia a la frustración y dificultades en la autoestima. También puede manifestarse en lo somático. Con alteraciones en el sueño, en el deseo sexual, dolores corporales y síntomas viscerales, como gastrointestinales y cardiovasculares. Estas son depresiones enmascaradas. Acompañadas por disminución de concentración y energía.

Las depresiones son clasificadas como leve, moderada o grave de acuerdo como invalide sus actividades cotidianas, cognitivas y afectivas. En las graves pueden aparecer ideas de suicidio o tentativas de ello. Estas personas tienen una visión pesimista de sí mismas y del mundo. Su existencia carece de color, sabor y de sentido.

Algunos ocultan el vacío interior con el ruido de la violencia, el consumo de drogas, o la adicción al trabajo. Hay una marcada disminución de energía e interés, puede ir acompañado de un sentimiento de culpa, dificultades de concentración, pérdida de apetito, pensamiento de muerte y suicidio. Por ende suelen afectar el desempeño laboral social e interpersonal.

El sufrimiento psíquico se manifiesta en la actualidad como depresión, una mezcla de tristeza, apatía y búsqueda de identidad y culto de sí mismo. Algunos los relacionan con el debilitamiento de los lazos sociales, el estrechamiento de la vida pública. La falta de referentes.

En la depresión, la incertidumbre invalida casi todo proyecto. Es la patología de la temporalidad, “yo no tengo futuro”, de la motivación “yo no tengo fuerzas” y de los ideales “yo valgo poco”.

La problemática principal está en relación a los sentimientos de estima de sí. Tiene relación con la propia historia libidinal e identificatoria, de los logros, de la configuración del vínculo, así como de los proyectos, que desde el futuro indican una trayectoria por recorrer. Su estabilidad fluctúa de acuerdo a las experiencias gratificantes y frustrantes en las relaciones con los otros, de ser estimado o rechazado por los demás, el modo en que el ideal del yo evalúa la distancia entre las metas y aspiraciones por un lado y los logros por el otro. Lo hacen fluctuar las exigencias superyoicas, cuanto más estricto es, más disminuye la autoestima.

El depresivo tolera mal las frustraciones. El reemplazo adictivo es la otra cara del vacío depresivo. El deprimido es asténico, inhibido en busca de estímulo, ansioso en busca de calma e insomne en busca del dormir. No puede realizar nuevos proyectos. Ya que el futuro a diferencia del pasado y del presente, tienen que ser inventados imaginados.

La frialdad, la distancia y la indiferencia en su tono afectivo, son escudos contra los golpes del otro y la realidad. Investir el objeto es exponerse al abandono. Perder el objeto es transformar al yo en desvalorizado. El yo ha dejado de ser amado por el superyó, el ideal y la autoestima, están comprometidos en esa pérdida amorosa.

Todas estas cuestiones descriptas nos llevan a la búsqueda de otros recursos aparte de la clínica, para operar algunos cambios más profundos y sostenidos desde los distintos ámbitos, donde el sujeto salga de esa posición desubjetivante. 

Colegio de Fonoaudiologos de Rosario