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“EL DESAFIO DE LA INCLUSION EDUCATIVA EN NIÑOS CON TRASTORNO DEL ESPECTRO AUTISTA (TEA)”

Lic. María Guillermina Alonso

 

En algún momento de nuestra carrera o durante el desempeño profesional, nos hemos enfrentado con la difícil situación de analizar la trayectoria educativa de los niños con TEA. Los encuentros con instituciones, docentes, padres y otros profesionales nos han ubicado -más de una vez- en una posición de desamparo por la existencia de escasos recursos teóricos, y legales, como así también la inexistencia de precedentes a la hora de fundamentar la necesidad de inclusión escolar de estos niños.

Es importante saber que a pesar de la complejidad de la temática, del tiempo que requiere, reuniones y acuerdos que insume, no es algo imposible de lograr. La inclusión de niños con TEA en las escuelas es una realidad apropiada para su evolución y desarrollo que justifica dichos esfuerzos.

Sin entrar en detalles acerca de las características y evolución del término Trastorno del Espectro Autista (TEA) –que excedería este artículo-, me limitaré a definir a estos niños como aquellos que presentan una alteración cualitativa de un conjunto de capacidades asociadas a la socialización, el lenguaje y la comunicación.

Por lo tanto, al verse implicadas todas las situaciones que se relacionan con el prefijo “inter” (interacción, intersubjetividad, interrelación, interlocutor…), este trastorno no sólo refiere a un sujeto sino a una sociedad en su conjunto. Esta sociedad es la responsable de diseñar políticas educativas, de salud y sociales, para garantizar a estos niños una mejor calidad de vida.

 

Políticas educativas actuales: 

El modelo social de la discapacidad se presenta como un nuevo paradigma que propone una forma diferente de entenderla. Se la define así no como un atributo de la persona, sino como un conjunto de condiciones que responden a la interacción entre las características de la misma y el contexto social, dejando de centrar la mirada en el déficit para enfocarla en la valoración de las necesidades. Se parte de la premisa de que la discapacidad es una construcción social, no es la deficiencia que impide a las personas con discapacidad acceder o no a un determinado ámbito social, sino que consiste en los obstáculos y barreras que esa misma sociedad crea y que limitan e impiden a las personas con discapacidad a ser incluidas o decidir con autonomía su propio plan de vida en igualdad de oportunidades.

Ya no existen carencias en la persona sino barreras al aprendizaje y la participación. Estas aparecen a través de una interacción entre los estudiantes y sus contextos; la gente, las políticas, las instituciones, las culturas y las circunstancias sociales y económicas que afectan sus vidas. 

Bajo este mismo paradigma surgen también las configuraciones de apoyo o redes, relaciones, interacciones entre personas, grupos o instituciones que se conforman para detectar e identificar las barreras al aprendizaje y desarrollar estrategias educativas para la participación escolar y comunitaria. Los apoyos acompañan con estrategias pedagógicas a las personas con discapacidad para desempeñarse en el contexto educativo y comunitario con el mayor  grado de independencia y autonomía posible.

Analizaré a continuación las barreras y las configuraciones de apoyo para la inclusión de niños con TEA en tres dimensiones:

- en el contexto escolar
- dentro de la institución
- dentro del aula

 

Configuraciones de apoyo y barreras en el contexto escolar para la inclusión de niños con TEA:

Muchos de los obstáculos para la inclusión se encuentran fuera del ámbito escolar y son originadas a nivel de políticas gubernamentales (nacionales/provinciales). Así, los sistemas educativos, los programas de formación de los profesorados, los presupuestos y recursos destinados a la educación, entre otros.

Pero la principal barrera que deben afrontar las familias que poseen un niño con TEA en edad escolar, consiste en la escasa apertura institucional hacia la inclusión del niño. Luego de un extenso y arduo recorrido por distintas instituciones de parte de los padres, el niño asistirá al establecimiento que  apostó a la inclusión y no al que quizás los padres hubieran elegido por convicción, identificación o simplemente por cercanía al hogar. 

 

Configuraciones de apoyo y barreras en la institución educativa para la inclusión de niños con TEA: 

Dentro del establecimiento educativo el trabajo debe ser intenso y sistemático. Se requiere de la estrecha colaboración interinstitucional de las escuelas común y especial, de los equipos directivos, docentes, profesionales externos y familiares.

En el Nivel inicial, considerando las particularidades de la socialización, lenguaje e intersubjetividad, resulta de suma importancia que los niños establezcan los primeros contactos con la formalidad de la educación en el espacio de la escuela común (jardín maternal, salas de 4 y 5 años, primer ciclo).

Desde ese mismo momento o ya en el Nivel Primario, la presencia de un acompañante terapéutico es un recurso excepcional y en ocasiones de suma importancia. Este dispositivo de apoyo adicional centrará su mirada en posibilitar y maximizar la interacción social, actuando incluso como mediador en las situaciones sociales que se establecen con los pares. A medida que el niño adquiriera mayor autonomía, la carga horaria de este dispositivo deberá ir mermando para fenecer en los últimos años del nivel primario, dando lugar así a la independencia necesaria para transitar el nivel secundario.

Esa transición conlleva a otras dificultades, las que deberán ser tenidas en cuenta a fin de poder ser abordadas: la elección de la modalidad, el número de alumnos, los diferentes profesores para cada una de las materias, los cambios edilicios, la modificación en las rutinas, etc. Por lo tanto resulta indispensable el trabajo coordinado de profesores, directores, tutores y preceptores en su conjunto.

 

Configuraciones de apoyo y barreras en las prácticas concretas del aula para la inclusión de niños con TEA: 

Resulta necesario así, brindar de forma regular informes fonoaudiológicos de evolución con pautas y sugerencias al docente, teniendo en cuenta siempre las competencias y estrategias comunicativas que utiliza el niño y consignándose las actividades que puede realizar, las que no y las ayudas que necesita para lograrlo. 

Corresponde insistir en incorporar imágenes, pictogramas y dibujos en la cotidianeidad de la dinámica áulica, a fin de lograr de esta manera favorecer no sólo al niño incluido (que posee una mayor apertura hacia los estímulos visuales que los auditivos) sino a todos los integrantes del grupo de aprendizaje.

Sugerir que el entorno al que se incluya el niño sea simple, organizado y bien estructurado, con el fin de que pueda trabajar las rutinas y eventos sociales. 

Es de vital importancia que los horarios, paseos y salidas al exterior de la institución se anticipen y se cumplan. Estos pueden estar organizados en una agenda, cuadernillo, calendario, planilla o cualquier sistema que regule la ansiedad del niño, evitando imágenes o información que no resulte nuclear o significativa.

Se debe asimismo organizar el espacio del salón, distribuyendo los materiales de forma tal que el niño pueda identificar qué materiales se van a utilizar y cuales no.

Estas sugerencias y otras que pueden surgir desde el sentido común, resultan aportes indispensables para andamiar, sostener e incluir a los niños con TEA dentro de una institución escolar. Nuestro compromiso hacia el niño y su familia debe trascender las barreras del consultorio, y llegar así a las instituciones y establecimientos, trabajando de manera conjunta y enriqueciéndonos mutuamente.

 

Bibliografía

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• Booth T y Ainscow M. 2002. Índice de Inclusión. Desarrollando el aprendizaje y la participación en las escuelas. UNESCO-CSIE.

• Bareño Rodríguez, C.M. 2015 Inclusión educativa: fundamental para el tratamiento integral del trastorno del espectro autista (TEA) Revista Universidad Nacional de Colombia

• Decreto 2703/10 “Pautas de organización y articulación del proyecto de integración interinstitucional de niños, adolescentes y jóvenes con discapacidad”.

• Imágenes del Porgrama “Pictotraductor” www.pictotraductor.com

• Koppel A. y Tomé José M., 2009. El trabajo en el aula desde una perspectiva inclusiva. Dirección de curricular y enseñanza. Ministerio de Educación. Gobierno de la ciudad de Buenos Aires.

• Ministerio de educación. 2009. Educación Especial, una modalidad del sistema educativo. Orientaciones 1

• Tomé J.M. 2010. Escuelas inclusivas. Un camino para construir entre todos. Buenos Aires. Fundación Par.

• Terigi F. 2010. Las cronologías del aprendizaje: un concepto para pensar las trayectorias escolares. Conferencia pronunciada en la inauguración del ciclo lectivo en la Prov. De la Pampa.

Colegio de Fonoaudiologos de Rosario